Gripe, resfrío y cuadros respiratorios

¿Gripe, resfrío o COVID? Cómo distinguirlos y cuándo consultar

Qué diferencia a los tres cuadros, qué estudios sirven, quiénes pueden necesitar un antiviral y cuáles son las señales de alarma.

Actualizado el 2 de octubre de 2026 · 3 min de lectura · Revisión médica: Dr. Pablo Iwanow (Médico · Especialista en Infectología · M.P. 23.794)

Fiebre, dolor de cuerpo, tos, congestión. Los tres cuadros respiratorios más frecuentes del invierno comparten síntomas, y a veces ni un médico puede distinguirlos sin un test. Aun así, hay diferencias útiles, y sobre todo hay una pregunta que importa más que el nombre: si tu caso necesita algo más que reposo.

Tres cuadros, tres perfiles

Resfrío común. Lo causan cientos de virus distintos, sobre todo rinovirus. Empieza gradual: dolor de garganta, congestión y secreción nasal, estornudos y tos leve. La fiebre es baja o no aparece, y el malestar general es moderado. Suele durar alrededor de una semana, a veces hasta diez días, y no hay tratamiento específico ni hace falta.

Gripe (influenza). Empieza de golpe: en pocas horas pasás de estar bien a tener fiebre alta, escalofríos, dolor muscular intenso, dolor de cabeza y agotamiento. La tos es seca y la congestión, menor que en el resfrío. La fiebre suele durar tres o cuatro días y la mayoría se recupera en una semana, pero el cansancio puede extenderse más. En personas de riesgo puede complicarse con neumonía.

COVID-19. Es el más variable. Puede parecerse a un resfrío o a una gripe; la pérdida de olfato, que fue muy característica al principio, ahora es menos frecuente. Fiebre, escalofríos y dolor de garganta son hoy lo más frecuente; también tos, congestión y cansancio. La mayoría cursa leve, pero mantiene riesgo de complicaciones en personas mayores, embarazadas e inmunocomprometidas.

Quiénes son grupo de riesgo

Personas de 65 años o más, embarazadas, niños pequeños, y quienes tienen enfermedades crónicas como asma, EPOC, diabetes, insuficiencia cardíaca o renal, obesidad, o alguna forma de inmunosupresión por enfermedad o tratamiento. En estos grupos, gripe y COVID tienen más probabilidad de complicarse, y por eso vale la pena consultar temprano.

Qué hacer en casa

Para los tres cuadros, en una persona sin factores de riesgo, el tratamiento es el mismo: reposo, líquidos, paracetamol o ibuprofeno para la fiebre y el dolor, y paciencia. Los antibióticos no actúan sobre virus. Los descongestivos y jarabes alivian síntomas en algunas personas pero no acortan el cuadro.

Quedarse en casa mientras hay fiebre, y hasta al menos 24 horas después de que baje sin antitérmicos, protege a los demás: gripe y COVID se contagian sobre todo en los primeros días.

Señales de alarma

Consultá en una guardia sin esperar si aparece cualquiera de estas:

  • Dificultad para respirar o falta de aire, en reposo o con esfuerzos mínimos.
  • Dolor u opresión en el pecho.
  • Fiebre que dura más de cuatro días, o que reaparece después de haber mejorado.
  • Confusión, somnolencia excesiva o dificultad para despertarse.
  • Labios o dedos azulados.
  • Incapacidad para tomar líquidos o vómitos persistentes.
  • Si tenés un oxímetro: saturación por debajo de 94%.

En niños, además: respiración rápida, hundimiento de las costillas al respirar, y decaimiento marcado.

Cuándo es algo más

Un cuadro que empeora después de haber mejorado (fiebre que vuelve, dolor de oído, dolor facial, tos con expectoración abundante) puede indicar una complicación bacteriana como otitis, sinusitis o neumonía. Ahí sí puede corresponder un antibiótico, pero es una decisión médica, no un reflejo.

Prevención

La vacuna antigripal se aplica cada año, idealmente antes del comienzo del invierno, y es gratuita para los grupos de riesgo y el personal de salud. La de COVID sigue la recomendación vigente para cada grupo: en Argentina, una dosis anual para personas de 65 años o más, embarazadas y personas con factores de riesgo, y cada seis meses para inmunocomprometidos. Ninguna de las dos evita todos los contagios, pero reducen mucho las formas graves, que es lo que realmente importa.

Fuentes

Este artículo es información general y no reemplaza una consulta médica. La videoconsulta no reemplaza a una guardia. Si tenés fiebre alta que no cede, dificultad para respirar, dolor intenso o te sentís muy mal, andá a una guardia.

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